La avenida 9 de Octubre se convirtió este domingo en un espacio de encuentro intergeneracional durante la Ruta Centro, donde decenas de familias aprovecharon el Día de las Madres para caminar, ejercitarse y compartir momentos especiales en un entorno seguro para peatones y ciclistas.
Entre los asistentes estuvo Genoveva López, de 85 años, quien recorrió la ruta junto a su hija Ana Moreno, de 57, y su nieta Ana Espinoza, de 24. Durante la jornada, recordó cómo era Guayaquil en la década de los 50, cuando también paseaba por el sector acompañada de su madre.
“Mi madre se llamaba Rosa Torres López. Yo mucho la recuerdo, porque ella me trajo aquí al mundo. Nosotros nos criamos aquí en la Merced. Esto no era así eran casitas de caña, ahora vea, todo es cemento armando”, mencionó López.
La actividad reunió a familias completas que encontraron en este espacio una alternativa para disfrutar la ciudad, realizar actividad física y fortalecer vínculos en una fecha especial.
Grace Zambrano, de 62 años, asistió junto a su hija adoptiva Andrea Allauri. Ambas comparten la afición por correr y aprovecharon desde temprano el circuito habilitado. “Todas estas calles me recuerdan lo hermoso de Guayaquil. Ahora compartimos la pasión por el running y aprovechamos lo que hace el Municipio cerrar estas calles para andar tranquilos”, comentó.
Andrea también invitó a más familias a sumarse a este tipo de iniciativas impulsadas por el Municipio. “Aprovechen estos espacios que han dedicado para el ejercicio que vengan no necesariamente a correr o andar en bici, sino simplemente una caminata diaria de 20 minutos”.
Como en otras jornadas dominicales, la Ruta Centro contó con préstamo de bicicletas, carpas de salud, bienestar animal y promoción del patrimonio cultural. Además, Agentes de Control Municipal y personal de la ATM permanecieron en distintos puntos del recorrido para garantizar la seguridad de peatones y ciclistas.
















