El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) afecta a numerosos niños, quienes experimentan dificultades para concentrarse, mantener rutinas prolongadas y completar tareas escolares. Esta condición también influye en su autoestima, dificultando su integración social y emocional.
Entre 2025 y 2026, los centros municipales y las Áreas Territoriales Inclusivas (ATI) de la Dirección de Inclusión Social (DIS) atendieron aproximadamente a 9.216 niños y jóvenes en las áreas de psicopedagogía, terapia ocupacional y psicología, para fortalecer su rendimiento escolar. Los beneficiarios pertenecen a sectores como Trinitaria, Samanes, Paraíso de la Flor, Guasmo, Suburbio, Sergio Toral, Puerto Liza, Puná, Posorja, Monte Sinaí, Miraflores, Fertisa, Alborada y Acacias.
Yuleise Jurado, psicóloga del Centro Municipal “Cuatro de Enero”, explicó que el TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que suele detectarse durante la etapa escolar. “El desconocimiento hace que ellos crezcan con sentimientos de que no pueden hacer actividades. Por ello, deben ser remitidos a un neuropediatra para que se realicen los estudios pertinentes y conocer qué tipo de apoyo necesitan. La intervención temprana y el acompañamiento profesional son claves para el desarrollo de los niños”, precisó.
Por su parte, Xiomara Villamar, terapista del salón de comunicación y rutinas, indicó que en las sesiones se trabaja para mejorar la capacidad de los niños de expresar sus emociones y comunicarse de manera efectiva. En este proceso, es importante que los adultos mantengan la calma ante las crisis emocionales de sus hijos y sepan identificarlas. “Hay niños con TDAH que tienen muy buenas habilidades y ese es un punto que se trabaja. No solamente centrarnos en las falencias, sino identificar sus habilidades para trabajar en conjunto con el padre de familia y así poder llevar a cabo un proceso de inclusión”, dijo.
Los centros municipales ofrecen programas como “Cuidando al Cuidador”, donde los padres reciben herramientas pedagógicas y trabajan junto a terapeutas para comprender mejor el proceso escolar de sus hijos y fortalecer su autonomía.
Una de las beneficiarias, Alicia Peredo, fue madre sombra de su hijo durante un año. Actualmente, el niño cursa tercero de básica de manera satisfactoria. “Era un niño que lloraba, no toleraba, no compartía con los compañeros, se frustraba mucho. Las terapias le han ayudado bastante. Aquí le han enseñado a acatar órdenes, a concentrarse, a regirse a un espacio y a que pueda desenvolverse como un niño regular”, expresó.
Con una detección temprana y atención especializada, el Municipio de Guayaquil potencia el desarrollo de los niños con TDAH, mejorando su calidad de vida y fortaleciendo su inclusión en la sociedad.










