Mucho antes de las redes sociales y las campañas digitales, Guayaquil ya entendía el poder de la imagen para posicionarse ante el mundo. En 1939, la ciudad apostó por una colección de postales conmemorativas que no solo capturaron su esencia, sino que la presentaron como un destino de progreso, turismo e inversión.
Se trata de al menos dos decenas de piezas municipales, impresas en blanco y negro sobre papel fibra de 15 x 11 centímetros, que hoy circulan ampliamente en internet, aunque pocos conocen su origen común. Estas imágenes no fueron casuales: respondieron a una estrategia clara de proyección internacional.
La iniciativa surgió en el marco del VI Campeonato Sudamericano de Natación, realizado en mayo de ese año en Guayaquil. Para el Cabildo de la época, el evento deportivo trascendía la competencia: era una vitrina para mostrar la ciudad ante delegaciones de Perú, Chile, Argentina, Uruguay y Brasil.
El contexto reforzaba esa apuesta. Apenas un año antes, en 1938, ‘Los Cuatro Mosqueteros’ (nombre con el que se reconoció a los nadadores Abel Gilbert V, Carlos Luis Gilbert, Ricardo Planas V. y Luis Alcívar Elizalde) habían triunfado en Lima al ganar el V Campeonato Sudamericano de Natación, elevando el perfil deportivo del país en la región.
Con ese impulso, se encargó la producción de una colección de alta calidad, impresa en Italia bajo la responsabilidad de Giovanni De Agostini, cartógrafo, geógrafo y prestigioso editor italiano.
Las postales reunieron una cuidada selección de espacios y edificaciones emblemáticas: Diario El Universo, El Telégrafo, el Palacio Biblioteca Municipal, la Gobernación, el Palacio Municipal, el Hospital General (hoy Hospital Luis Vernaza), el Gran Hotel Crillón, el Colegio Vicente Rocafuerte y el Monumento a Guayas y Quil, que en ese entonces se ubicaba junto al Municipio.
A estas se sumaron escenas urbanas que reflejaban la dinámica de la ciudad: la calle 10 de Agosto (hoy República de Guayaquil), el puente 5 de Junio, el Paseo de las Colonias (actual Malecón 2000), la avenida 9 de Octubre, el parque de la iglesia San Alejo, el parque Seminario, la plaza del Centenario e incluso una evocadora imagen nocturna del Malecón.
Más de ocho décadas después, esa visión de proyectar a Guayaquil como destino internacional vuelve a tomar fuerza. La actual administración municipal presentó recientemente el Plan Estratégico de Desarrollo Turístico de Guayaquil, una herramienta que traza el camino de la ciudad hasta 2035.












