Las acciones de control sanitario se refuerzan en Guayaquil con el despliegue de brigadas de desratización en más de 60 sectores de la ciudad, distribuidos entre el norte, sur, centro y oeste. La intervención busca contener la proliferación de roedores y reducir los riesgos asociados a la salud pública mediante un trabajo sostenido en territorio.
A través de la Dirección de Salud e Higiene, las cuadrillas del área de vectores ejecutan un operativo progresivo entre el 4 y el 9 de mayo. El plan incluye la aplicación de productos especializados (seguros para la ciudadanía), inspecciones técnicas en madrigueras previamente identificadas y tratamientos focalizados en puntos críticos, con el objetivo de fortalecer el control y la prevención sanitaria.
El cronograma contempla intervenciones en el norte en sectores como Urdesa, Sauces, Guayacanes, Garzota, Martha de Roldós, Mucho Lote, Pascuales y Parque Samanes. En el sur, las brigadas actuarán en Guasmo Sur y Cristo del Consuelo; mientras que en el oeste se cubrirán zonas como Mapasingue, Bastión Popular, Flor de Bastión, Monte Sinaí, Balerio Estacio y Ciudad de Dios. En el centro, el operativo incluye calles como Esmeraldas y Julián Coronel, Lorenzo de Garaicoa y Víctor Manuel Rendón, además del Callejón Salinas entre Colombia y Venezuela. También se intervienen instituciones educativas como la Escuela República de México, el Colegio Provincia del Azuay y la Unidad Educativa Otto Arosemena Gómez.
La ciudadanía puede solicitar este servicio de manera gratuita a través de la línea 181, donde se receptan requerimientos y se coordina la atención directa de las brigadas en territorio.
El control de roedores requiere además corresponsabilidad ciudadana. La correcta disposición de desechos, el respeto a los horarios de recolección y evitar la acumulación de basura en espacios abiertos son medidas clave para reducir condiciones que favorecen su presencia.
Las brigadas continuarán su recorrido conforme a la planificación establecida, dentro de una campaña permanente orientada a proteger la salud pública y mantener bajo control la proliferación de roedores en la ciudad.













