Convertir el corazón de la ciudad en un espacio para compartir, aprender y disfrutar en familia es parte de lo que ofrece la Ruta Centro, una iniciativa que este fin de semana reunió a ciudadanos en torno a actividades culturales, recreativas y educativas.
En el Rincón Mágico, una sesión de fotos de quince años captó la atención de los visitantes. Nayerli Villamar Infante eligió este espacio por su valor estético y patrimonial. “Me gustó el lugar porque es amplio y tiene muchas áreas verdes”, comentó, mientras sus familiares acompañaban cada detalle de la producción.
A pocos metros, en la plaza de Los Teatros, estudiantes de los programas de ZUMAR demostraron sus habilidades tras culminar cursos vacacionales y regulares. Sonia Pérez, coordinadora general del proyecto, destacó que cerca de 5.000 personas han sido beneficiadas en sectores como Bastión Popular, Puerto Liza y la avenida Casuarinas. “Lo que en una academia particular costaría entre 150 y 200 dólares, aquí nuestras familias no pagan nada”, señaló.
Entre los asistentes, Damaris Vite acudió para acompañar a sus hijos, quienes participaron en las presentaciones. “Entre todos hemos ahorrado unos 300 dólares en estos cursos”, expresó.
En paralelo, el Museo Nacional del Cacao fue escenario de una conferencia sobre los beneficios del cacao en el envejecimiento saludable, a cargo del nutricionista Alfonso Silva. “Felicito a la Municipalidad por generar espacios que realmente nos educan”, comentó el asistente Fabricio Ullum.
La Ruta Centro transforma cada domingo el centro de Guayaquil en un espacio peatonal que se extiende desde el Palacio Municipal hasta la calle Loja. La iniciativa incluye servicios como bicicletas gratuitas y diversas actividades orientadas a la recreación, el aprendizaje y la movilidad sostenible.















