Guayaquil, ciudad marcada por su historia, arte y tradición, alberga numerosos monumentos, esculturas y bustos que rinden homenaje a personajes y acontecimientos que han forjado la identidad de la urbe. Estos espacios, además de formar parte del patrimonio cultural, constituyen atractivos que enriquecen los recorridos de ciudadanos y visitantes.
Para conservar su valor arquitectónico y estético, el Municipio realiza jornadas periódicas de limpieza y mantenimiento que permiten preservar ornamentos, así como las fachadas de mármol y piedra que caracterizan a estos monumentos históricos.
Las labores inician desde tempranas horas bajo la supervisión de la Dirección de Aseo Cantonal, Mercados y Servicios Especiales (DACMSE) de la Alcaldía de Guayaquil. El proceso comienza con una limpieza minuciosa de cada escultura utilizando franelas y paños especiales. Posteriormente, se aplica una capa de cera microcristalina con grafito, que protege materiales como bronce, mármol, hierro forjado y hormigón armado, presentes en varias de las esculturas emblemáticas de la ciudad.
Para completar el tratamiento, se emplean líquidos especializados, toallas, paños tipo vileda, discos blancos y una máquina enceradora. Además, se realiza el mapeo y encerado del mármol, lo que ayuda a mantener el brillo y prolongar la protección de las superficies.
Con las debidas medidas de seguridad (casco, cinturón y escaleras) los trabajadores realizaron la jornada de limpieza en el Hemiciclo de la Rotonda de Bolívar y San Martín, ubicado en el corazón de Malecón 2000, seguido del monumento a José Joaquín de Olmedo, situado entre las calles Olmedo y Malecón Simón Bolívar, para posteriormente continuar con el mantenimiento de otros monumentos del sector.
“Me parece bien que se realice porque también la gente viene y ve todo súper limpio, y se nota que el alcalde está haciendo su trabajo”, dijo Selena Ramírez, quien visita con frecuencia el Malecón 2000.
Estas acciones reflejan el compromiso de la Alcaldía de Guayaquil con la conservación del patrimonio histórico y el mantenimiento de espacios públicos que forman parte de la identidad de la ciudad, contribuyendo a consolidarla como un destino atractivo para turistas.












