Participar en una jornada deportiva sin costo y, al mismo tiempo, contribuir a la educación de niños en sectores vulnerables fue el propósito de la trotada “Antes del Timbre”, impulsada por Abby Riqueros, Reina de Guayaquil.
La actividad reunió a ciudadanos que, entre amigos, en familia o junto a sus mascotas, recorrieron 5 kilómetros en una iniciativa que transformó el esfuerzo físico en ayuda directa.
No se cobró ningún valor de inscripción. El único requisito fue la entrega de un kit escolar por participante, insumos que serán destinados a niños de la isla Puná, generando un aporte concreto a su formación educativa.
“Ser Reina de Guayaquil no es solo una corona y una banda, es solidaridad y compromiso con quienes más lo necesitan. Esto recién empieza, sigamos transformando vidas”, expresó Riqueros.
El recorrido inició en el Centro Cultural Olmedo, avanzó por el Malecón 2000 hasta la calle Loja y retornó al punto de partida, completando el circuito de 5 kilómetros.
El carácter solidario de la jornada motivó la participación de ciudadanos y deportistas. “Cuando supe que era por una causa solidaria, me motivé a participar. Es un gesto pequeño, pero significativo para que los niños puedan estudiar”, comentó Brigitte Guzmán, de 25 años.
Eugenia Ortega, de 26 años, también se sumó a la iniciativa pese a sus limitaciones económicas. “No tengo un empleo actualmente, pero quise aportar con lo que podía. Espero que sirva para esos niños”, señaló.
La jornada evidenció cómo la articulación entre ciudadanía e iniciativas sociales puede generar impactos positivos, fortaleciendo el compromiso colectivo con la niñez.


































