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Voces juveniles se gradúan y proyectan la identidad sonora de Guayaquil

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Una nueva generación de voces se suma a la preservación del patrimonio sonoro de Guayaquil y del Ecuador. En el auditorio del Centro de Difusión Musical “Nicasio Safadi”, ubicado en las instalaciones del Museo de la Música Popular Julio Jaramillo, en Puerto Santa Ana, se realizó la ceremonia de graduación de la décima sexta promoción de la Cátedra de Canto, correspondiente al período 2024-2026.

 

Durante dos años de formación, los estudiantes recibieron preparación en teoría musical, solfeo rítmico y melódico, técnica vocal, proyección escénica y estudio de autores y compositores fundamentales de la tradición musical ecuatoriana. Su proceso exigió disciplina diaria, al combinar sus clases regulares con jornadas formativas de lunes a viernes, en horario vespertino.
Hugo Idrovo, jefe del Museo de la Música Popular Julio Jaramillo, destacó que estos nuevos intérpretes no solo egresan con herramientas técnicas, sino también con identidad y seguridad escénica, capacidades que les abren oportunidades a futuro. “Está el sentido de pertenencia, pero también el aprecio por aquello que nos cohesiona social y culturalmente, para así vernos representados ante el mundo”.

 

La formación recibida, gracias al Municipio de Guayaquil, a través de la Dirección de Patrimonio Cultural, les permite proyectarse hacia festivales, escenarios profesionales y diversas expresiones culturales.

 

Durante el evento artístico, los graduados demostraron su talento y los conocimientos adquiridos. Los nombres de los graduados son: Leonel Bohórquez González, Lissany Caamaño Mesa, Ismael Encalada Mayorga, Fernanda Galarraga Sáenz, Adriana García García, María Isabel Guale Rodas, Juan Haro Veloz, Casandra Chaguay Pulache, Hillary Sánchez López y Mariam Vera Moreira.

 

“Estoy feliz porque sé que los maestros han dejado en nosotros una huella para seguir difundiendo nuestra música: el pasillo”, dijo María Isabel Guale, de 14 años.

 

Este logro va más allá de lo artístico: la formación cultural de la niñez y la adolescencia constituye un aporte directo a la reconstrucción del tejido social. Bajo la visión del alcalde Aquiles Avarez, se promueven la disciplina, el sentido de pertenencia, la autoestima y el orgullo por la identidad ecuatoriana.

 

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