La Licencia Anual para el Funcionamiento de Establecimientos (LAFE), vigente desde el 1 de enero de 2026, marcó un hito en la formalización de negocios en Guayaquil. Solo en enero de este año se alcanzó el mayor número de trámites aprobados para un mes de enero desde 2014, tanto para nuevos establecimientos como para comercios en funcionamiento.
Durante ese mes se receptaron y aprobaron 2.130 solicitudes, cifra que representa un incremento del 67% frente al récord previo registrado en enero de 2018, cuando se contabilizaron 1.278 tasas aprobadas.
Del total, 358 solicitudes correspondieron a nuevos negocios, el número más alto registrado históricamente para ese período, superando a todos los años anteriores. Las 1.772 solicitudes restantes fueron de establecimientos ya existentes que migraron del anterior esquema de Tasa de Habilitación y Control al nuevo sistema de licencia.
La LAFE introduce un modelo simplificado que diferencia obligaciones principales y secundarias. Para iniciar el trámite y obtener la licencia, la mayoría de establecimientos debe cumplir únicamente con dos requisitos básicos: contar con un Registro Único de Contribuyentes (RUC) activo y desarrollar una actividad económica compatible con la zonificación del lugar donde opera el local.
Estas condiciones aplican incluso cuando el predio conste como uso residencial en el catastro municipal, sin perjuicio de que el contribuyente deba realizar posteriormente, de forma independiente, el cambio de uso de suelo a comercial, conforme a la normativa vigente. En el caso de actividades con mayor nivel de impacto o riesgo, se suma como requisito principal el Certificado del Cuerpo de Bomberos.
Una vez cumplidas las obligaciones principales, el establecimiento queda habilitado para operar de manera inmediata, sin que ello exima al contribuyente de regularizar las obligaciones secundarias que correspondan según su actividad. Estas podrán cumplirse dentro de los plazos establecidos por la normativa, sin afectar la continuidad de la operación del negocio.
Entre las obligaciones secundarias que pueden regularizarse posteriormente constan, según el caso, la certificación del Cuerpo de Bomberos, el certificado de trampa de grasas, permisos ambientales y otras certificaciones específicas.
La simplificación del proceso también se reflejó en la recaudación municipal. En enero de 2026 se registraron ingresos por USD 857.251,95, lo que representa un incremento del 152% frente a los USD 339.351,09 de enero de 2024 y un 206% más que los USD 280.466,34 recaudados en enero de 2023. Estos recursos se destinan íntegramente al fortalecimiento del control de establecimientos y al financiamiento de obras y servicios para la ciudad.
El nuevo esquema beneficia de manera directa a 104 actividades clasificadas como de bajo riesgo, entre ellas salones de belleza, minimarkets, tiendas de ropa y pequeños comercios barriales, especialmente aquellos con superficies menores a 100 metros cuadrados. Esto facilita la formalización, reduce barreras de entrada y fortalece la economía local.
La implementación de la LAFE no implica incrementos en los valores porcentuales aplicados sobre el Salario Básico Unificado (SBU). Asimismo, los establecimientos que ya se encontraban formalizados y con sus tasas pagadas hasta 2025 no deben realizar trámites adicionales para migrar al nuevo sistema.
Con este nuevo modelo, Guayaquil consolida un entorno más favorable para el emprendimiento, optimiza los procesos administrativos y permite a los comerciantes iniciar y desarrollar sus actividades de forma ágil, ordenada y con seguridad jurídica, impulsando la formalización, la dinamización económica y el desarrollo productivo de la ciudad.











