El plan de mantenimiento vial que ejecuta el Municipio de Guayaquil en el Suburbio continúa en su etapa final, con dos frentes de trabajo activos. El primero está dedicado a la pintura de la señalética horizontal, que comprende la demarcación sobre la calzada de líneas continuas, pasos cebra y zonas de restricción, elementos clave para ordenar el tránsito y proteger a peatones y conductores.
Para Freddy Gómez, morador del sector, la señalización representa un cambio tangible en la seguridad vial. “Importante porque el peatón tiene las líneas de seguridad donde pueda cruzar y los carros también tienen que utilizar las líneas, no meterse en las líneas prohibidas”, aseguró.
Los trabajos se desarrollaron en la calle Capitán Nájera y continuarán en la calle Cuenca. Se trata de vías que previamente recibieron mantenimiento vial y que ahora incorporan esta fase complementaria.
El segundo frente ejecuta labores de asfaltado. Durante esta semana se interviene la calle Leonidas Plaza, mientras que para la próxima semana está previsto el inicio de trabajos en las calles Gómez Rendón, Ayacucho y Colón.
La ejecución del plan está a cargo de la Dirección de Obras Públicas y registra un avance del 99 %. Esta obra priorizó, por primera vez, las calles secundarias del Suburbio, históricamente relegadas. De los 100 kilómetros contemplados, 80 se destinaron a este tipo de vías. La inversión de USD 12,4 millones beneficia a cerca de 350.000 habitantes de las parroquias Febres Cordero, Letamendi y Urdaneta.
Entre los sectores intervenidos constan Plan Piloto, Guayaquil Hospitalario, San Francisco de Asís, Nuevos Horizontes, Mariscal Sucre, Independencia, 7 de Septiembre, Héroes del 41, Simón Bolívar, La Colmena y El Cisne, entre otros.
De forma paralela, el Municipio mantiene en proceso la adjudicación de un nuevo contrato para rehabilitar 32 kilómetros adicionales de calles en el Suburbio.









