El acceso a la educación sin barreras sigue abriendo oportunidades en Guayaquil. Historias como la de José Miguel Rizzo Alarcón, joven de 24 años con discapacidad auditiva, evidencian cómo el acompañamiento adecuado puede transformar vidas y proyectar nuevos futuros.
En febrero de 2026, Rizzo culminó sus estudios como Contador Público Autorizado (CPA) en la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, alcanzando una meta construida con esfuerzo, disciplina y el respaldo del Programa Municipal de Inclusión Educativa.
Desde 2023, esta iniciativa impulsada por la Dirección de Inclusión Social (DIS) del Municipio de Guayaquil ha beneficiado a 263 estudiantes con discapacidad visual, física, intelectual y psicosocial. Su enfoque está en facilitar la transición de quienes egresan del sistema educativo municipal hacia la educación ordinaria, promoviendo su integración plena.
El camino de Rizzo refleja ese propósito. Durante su formación, combinó sus estudios con su pasión por la natación como atleta de alto rendimiento, representando al país en competencias internacionales en Brasil, Colombia, Perú, Argentina y Polonia. El apoyo de su entorno también fue clave. Familiares, docentes y amigos aportaron en su proceso, como Jean Paul, quien aprendió lengua de señas para acompañarlo en su etapa universitaria. Este respaldo, sumado al acompañamiento institucional, consolidó su desarrollo académico y personal.
“Cada uno de nosotros podemos desarrollarnos en varios ámbitos. Es verdad que necesitamos intérpretes en estos procesos de adaptación, que cada sordo es un mundo diferente. Las personas sordas también tenemos igualdad de derechos, podemos alcanzar varias metas y lograr ser profesionales”, expresó.
Su madre, Rosa Alarcón, recordó el proceso con orgullo. Desde sus primeros años en la Escuela de Educación Básica Municipal Especializada ‘Audición y Lenguaje’, pasando por la secundaria hasta su ingreso a la universidad, el programa brindó un seguimiento constante. Incluso, su hermana Verónica Rizzo asumió el rol de maestra sombra durante su formación superior, fortaleciendo su proceso de aprendizaje. “Le estoy agradecida al municipio porque fue la primera institución que le abrió la puerta a mi hijo donde yo he gastado muy minino. Si no puedes solo, pide ayuda. Gracias a la alcaldía que me dio la primera oportunidad, la segunda y la tercera que haya ese apoyo, que haya una persona presente en el proceso”, indicó.
El alcance del programa también se extiende al fortalecimiento del sistema educativo. A la fecha, 213 instituciones han recibido capacitación y asesoramiento para promover adaptaciones curriculares adecuadas e impulsar entornos inclusivos, reforzando el sentido de pertenencia en la comunidad educativa.
Estas acciones consolidan una visión enfocada en la inclusión, donde la educación se convierte en un puente real hacia una sociedad más justa y equitativa, en la que todos tienen la oportunidad de desarrollarse y aportar al crecimiento de la ciudad.










