Al inicio de su administración, el alcalde Aquiles Alvarez recibió un diagnóstico de los sectores que, durante décadas, han sufrido inundaciones en la temporada invernal. A partir de ese levantamiento de información, se resolvió ejecutar por primera vez en la ciudad un plan intensivo orientado a construir y repotenciar el sistema de drenaje pluvial en las zonas más críticas.
Actualmente, se ejecuta la tercera fase del programa, que contempla 24 obras, con una inversión aproximada de USD 7,5 millones, destinadas a beneficiar a cerca de 355 mil habitantes. A la fecha, 11 intervenciones ya han sido concluidas en distintos puntos de Guayaquil.
Entre las obras finalizadas constan la construcción de ductos cajón en la avenida Gustavo Noboa, conocida como avenida Rosavín, y en el canal 99 de la parroquia Juan Gómez Rendón; la extensión del canal en el sector El Cordón, en Sergio Toral; así como la rehabilitación de sistemas pluviales en calles del centro de la ciudad, la ciudadela Guangala, la cooperativa Virgen de Monserrat, Colinas del Sol y el colector de aguas lluvias cercano a la Universidad de Guayaquil.
De manera paralela, avanzan nuevas intervenciones. En Sauces VI se ejecuta la mejora integral del sistema pluvial en la avenida Antonio Parra Velasco, un punto influenciado por la marea del río Guayas, donde históricamente el descenso de las aguas lluvias ha sido lento.
En Samanes I se construye un nuevo colector que conecta con la avenida Isidro Ayora, junto con sumideros y cámaras pluviales. En la Alborada, etapa 13, se desarrolla una nueva estructura de control de mareas, un ducto cajón doble y la reconformación del canal existente.
Los resultados de las fases anteriores marcan un antecedente. Con los planes Choque I y II se ejecutaron 34 obras, con una inversión de USD 13,6 millones, que incluyeron ductos cajón, estabilización de taludes y repotenciación del alcantarillado. Estas intervenciones redujeron las afectaciones por inundaciones en sectores como la cooperativa Sergio Toral, la avenida Modesto Luque y Mi Lote, así como en el bloque 7 de El Fortín, donde en años anteriores se registraron pérdidas humanas.










