La conexión entre el bienestar físico, la naturaleza y el espacio público volvió a tomar protagonismo con una nueva edición de Yoga en las Alturas, una experiencia que reunió a más de 50 participantes, entre mujeres y hombres, en el Bosque Protector Cerro Blanco. Esta iniciativa municipal promueve la práctica del yoga —una disciplina que integra cuerpo, mente y respiración— como una herramienta para fomentar la salud, el deporte al aire libre y el encuentro ciudadano.
La jornada inició con el ritual del Saludo a la Luna, una secuencia que invita a la introspección y al equilibrio energético. Durante una hora, los asistentes compartieron un momento de paz, unión y conexión con el entorno natural, en un escenario que permitió disfrutar de la ciudad desde una perspectiva diferente, impulsando el uso activo de los espacios públicos y el turismo local.
Ruth Murillo, quien acudió junto a sus amigas, destacó la experiencia vivida: “Me parece maravilloso, muy bonito todo. Desde la caminata que hicimos hasta llegar aquí, ya llegamos con el calentamiento. Estoy muy agradecida por todo este proyecto que realiza el Municipio; realmente es muy chévere y espero estar nuevamente en Yoga en las Alturas”, expresó.
Por su parte, Ricardo Pazmiño, morador de Urdesa, resaltó el contexto en el que se desarrollan estas actividades y el compromiso ciudadano: “Uno también debe ser parte, porque la ciudadanía es parte del apoyo a todas estas actividades y es un orgullo realmente para la ciudad. Que Guayaquil sea Capital Americana del Deporte 2026 es algo que se debe resaltar y gracias al personal que trabaja incluso los domingos, con corazón y amor por la ciudad”, señaló.
Yoga en las Alturas se realiza de manera mensual en distintos puntos de la ciudad, promoviendo el turismo, el deporte al aire libre y hábitos de vida saludables. Con estas acciones, el Municipio de Guayaquil fortalece una visión de ciudad activa, participativa y alineada con su rol como Capital Americana del Deporte 2026.
