Las calles de tierra, lodo y maleza quedarán en el pasado en la cooperativa Valle de la Flor, ubicada al oeste de la Vía Perimetral. La Dirección de Obras Públicas del Municipio de Guayaquil inició un proceso de transformación con una inversión de USD 3,1 millones.
En total, se pavimentarán 5,14 kilómetros de vías, lo que beneficiará de manera directa a más de 4 mil moradores. El plazo de ejecución es de 12 meses.
“La gente está emocionada aquí. Desde la semana pasada, cuando vinieron a informarnos, estábamos esperando. Cuando llueve, esto es puro lodo. Entonces, ahora sí parece que, si se arreglan las calles, la cosa va a cambiar”, aseguró Máximo Bajaña, quien, al igual que sus vecinos, tiene más de 30 años esperando esta obra.
Durante el invierno, las aguas lluvias se evacúan desde las viviendas hacia canales naturales, lo que provoca inundaciones. Por ello, el proyecto contempla también la construcción de un nuevo sistema de drenaje, la incorporación de aceras y la siembra de especies arbóreas, fortaleciendo el entorno comunitario y mejorando la calidad del espacio público.
En la administración del alcalde Aquiles Alvarez se han pavimentado 280 kilómetros de calles de tierra, como parte de una política pública que prioriza los sectores históricamente desatendidos, especialmente en el noroeste de la ciudad.
La pavimentación mejora la calidad de vida de miles de habitantes que durante décadas convivieron con lodo, polvo y dificultades para movilizarse. Implica desplazamientos más seguros, acceso para ambulancias, recolección de basura y transporte escolar, además de mejores condiciones para el comercio barrial. Así se hace Guayaquil: llevando obra pública donde más se necesita.











