Este sábado 17 de enero, el II Torneo Municipal de Fútbol Infanto-Juvenil LigaPro Kids cumplió dos años transformando las canchas de Guayaquil en escenarios de pasión, disciplina y esperanza para miles de niños y jóvenes. La jornada 18 reunió a decenas de escuelas formativas y clubes barriales en más de 120 partidos disputados en sedes como Parque Samanes, Estadio Mucho Lote, Ferroviaria y Fertisa, consolidándolo como un semillero clave para el fútbol ecuatoriano.
Para Yariel Canticu, de 14 años, la fecha tuvo un significado especial. El volante de marca saltó a la cancha con la misma ilusión que lo acompaña desde niño, llegar al fútbol profesional y seguir los pasos de su ídolo, Moisés Caicedo. En la categoría 2011, el adolescente brilló en la victoria 3-0 de Estudiantes de Sauces 2 frente a la escuela formativa AFG, aportando con dos pases de gol que marcaron su desempeño. Sin embargo, para él, los resultados fueron solo una parte del aprendizaje que deja cada jornada.
“Me siento orgulloso de representar a mi equipo. Di los pases para que se concreten los goles”, aseguró el joven futbolista, reflejando la responsabilidad y madurez con la que asume cada compromiso.
Consciente del nivel competitivo del torneo, Yariel reconoció que el camino hacia el profesionalismo no es sencillo, pero mantuvo firme su objetivo. Inspirado en el esfuerzo y la constancia de su referente en la selección ecuatoriana y el Chelsea de Inglaterra, sostuvo que la dedicación diaria es clave para cumplir sus sueños, motivado también por el deseo de apoyar a su mamá y retribuirle todo su sacrificio.
“Trabajo fuerte para ganarme los fines de semana la convocatoria. Mi sueño es llegar a un equipo de primera y sacar a mi mamá adelante. Trabajo duro todos los días para llegar lejos”, añadió.
A lo largo de estos dos años, LigaPro Kids se consolidó como un espacio donde los niños no solo aprendieron fútbol, sino también valores como disciplina, trabajo en equipo y perseverancia. Historias como la de Yariel demuestran que en cada pase, en cada gol y en cada jugada también se juegan sueños que empiezan a tomar forma desde las canchas de la Ciudad de Todos.









