Con palas, árboles y un mensaje de compromiso con el ambiente, mujeres de distintas direcciones municipales, empresas públicas y concejalías de la Alcaldía de Guayaquil participaron en la jornada de reforestación “Mujeres que Siembran Futuro”, una iniciativa impulsada por la Dirección General de Ambiente en el marco del Día Internacional de la Mujer.
La actividad se desarrolló en el intercambiador de la avenida Antonio Parra Velasco, donde se sembraron 60 árboles nativos del bosque seco tropical, entre ellos cocobolo, pepito colorado, castaño y mate. La acción simbolizó el liderazgo y la capacidad transformadora de las mujeres en la construcción de un mejor presente y futuro para Guayaquil.
La jornada reunió a funcionarias de entidades municipales como la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM), la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (EMAPAG), la Empresa Pública de Acción Social y Educación (EP DASE), Segura EP, ÉPICO, Parques EP, Circular EP, el Registro de la Propiedad y la Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil, reflejando un esfuerzo institucional conjunto por impulsar acciones que promuevan la sostenibilidad urbana.
“Venimos trabajando para enverdecer la ciudad, que es la visión de nuestro señor Alcalde. Para nosotros es importante la presencia de compañeras que antes no habían tenido la oportunidad de sembrar un árbol; es una forma de integrarlas a las actividades que, como holding, venimos haciendo”, mencionó Isabel Tamariz, directora general de Ambiente.
Durante la jornada también participó la concejala Blanca López, presidenta de la Comisión de Ambiente del Concejo Cantonal, quien destacó el paralelismo entre la resiliencia de la naturaleza y la fortaleza de las mujeres. “En estas jornadas de siembra hacemos una comparación de como la naturaleza enfrenta dificultades y sigue subsistiendo, manteniéndose fuerte y resiliente, como lo hace la mujer guayaquileña, que a lo largo de su historia ha defendido derechos”, mencionó.
La actividad concluyó con la elaboración de un mural colectivo realizado con las manos de las participantes, una expresión simbólica de unión y trabajo conjunto. La obra representa el aporte de las mujeres que, desde distintos espacios del servicio público, suman esfuerzos para construir una ciudad más verde, participativa y comprometida con su entorno.











