El pasillo ecuatoriano, uno de los pilares de la identidad cultural del país, volverá a convocar a músicos, investigadores y ciudadanía en torno a la memoria de Julio Jaramillo, en una semana de actividades conmemorativas que destacan la vigencia de su legado artístico.
“Tenemos algunos objetos personales de Julio. Tenemos el disco original que lo catapulta a la fama, Fatalidad, grabado en 1956 junto a los guitarristas y requintos de Rosalino Quinteros”, comentó Hugo Idrovo, jefe del museo.
Esta y otras piezas museográficas recuperan especial vigencia este mes, en que se recuerda un año más del fallecimiento de Jaramillo a los 42 años.
El Municipio de Guayaquil preparó una agenda conmemorativa que incluye, el viernes 6 de febrero, una ponencia del folklorista guayaquileño Wilman Ordóñez Iturralde sobre Julio Jaramillo y el pasillo ecuatoriano. El sábado 7 se realizará un concierto homenaje en la Plaza Colón, desde las 16:00, con la participación de destacados artistas nacionales como Liliam Suarez, Carolina Vásquez, Enrique Mora y Néstor Sellán Tomalá. Finalmente, el lunes 9 de febrero se desarrollará una romería musical en el Cementerio Patrimonial de Guayaquil, al pie de su mausoleo.
Además de la figura de Julio Jaramillo, el museo rinde tributo a otros exponentes del pasillo, como Pepe Jaramillo, su hermano mayor, así como a Olimpo Cárdenas y los Hermanos Montecel. Instrumentos, radios antiguas, fonógrafos y rocolas se conjugan con el Centro de Difusión Musical “Nicasio Safadi”, espacio formativo que gradúa nuevos custodios del patrimonio sonoro.
Ubicado en Puerto Santa Ana, dentro del edificio Astillero, el Museo de la Música Popular Julio Jaramillo funciona de martes a sábado, entre las 10:00 y las 17:00, como un espacio dedicado a la preservación, difusión y enseñanza de la música popular ecuatoriana.
En 2025, el museo registró cerca de 40.000 visitantes, consolidándose como un espacio vivo de encuentro cultural, en sintonía con la visión del alcalde Aquiles Alvarez Henriques, que promueve el arte y la cultura como ejes para fortalecer el tejido social y la identidad de los guayaquileños.












