Un informe de la ONU publicado en 2025 revela que 316 millones de personas consumieron drogas ilícitas en el mundo en 2023, lo que representa el 6% de la población global. Aunque en Ecuador no existen datos concretos sobre el consumo de sustancias prohibidas, en Guayaquil la respuesta institucional marca una diferencia: en los últimos 26 meses, el Municipio ha brindado 79.715 atenciones a personas que atraviesan procesos de recuperación.
Este trabajo se refleja en historias de vida que evidencian tanto el impacto del consumo a edades tempranas como la posibilidad de reconstruir el camino. “El primer contacto que tuve con la sustancia, fue alrededor de los 11 años y si yo pudiera decirme algo, (viajando al pasado), sería que disfrute de mi niñez”, Oswaldo Hernández, de 37 años es un ejemplo de las oportunidades que brinda la Dirección de Salud e Higiene para recuperarse. “Hoy en día pude retomar mis estudios estoy a punto de graduarme gracias a Dios”.
El programa Guayaquil Sin Adicciones no solo se enfoca en la recuperación de la salud, sino también en la reinserción social y laboral de los pacientes. Si bien se trata de un proceso complejo, ya existen casos que reflejan avances concretos.
“Estos dos años me ha costado bastante, pero gracias al apoyo de la Alcaldía y terapistas yo ya tuve mi primer trabajo en una empresa (…) ya se me manejar sola, puedo manejar mi dinero, me hice mi casa, en ese año que trabajé me hice la loza completa de la casa, he logrado muchas cosas, demasiadas metas que jamás me hubiera imaginado”. Así lo comenta Carolina, nombre protegido de una paciente, que prefiere mantener su privacidad.
Actualmente, el programa registra un promedio de más de 4.000 atenciones mensuales en los centros donde se ejecuta, como parte de una política impulsada durante la gestión del alcalde Aquiles Alvarez. Cada terapia representa un paso decisivo en la recuperación y una oportunidad real de cambio para cientos de ciudadanos.






