El equipo de mantenimiento del Palacio Municipal se activó tras el desprendimiento de un elemento ornamental en la cúpula noroeste, registrado en la madrugada de este viernes.
La evaluación técnica preliminar determinó la caída de una ménsula (una de las doce distribuidas en las cuatro cúpulas) como consecuencia de un proceso de deterioro acumulado por el paso del tiempo y la exposición constante a la humedad y a los cambios de temperatura, a lo largo de casi un siglo.
Durante la inspección se verificó la presencia de corrosión en el refuerzo metálico que sostiene las piezas decorativas añadidas a la estructura original. El informe evidenció afectaciones propias del envejecimiento de los materiales, pese a los trabajos anteriores de protección superficial y conservación.
En las últimas horas se realizó, además, una revisión integral de todas las cúpulas, que incluyó la exploración interna de una de ellas para descartar riesgos adicionales. De forma preventiva, se dispuso asegurar las piezas ornamentales y reforzar los puntos vulnerables, mientras se coordina la participación de especialistas en restauración patrimonial, quienes definirán las intervenciones técnicas necesarias.
El inmueble permanece bajo monitoreo permanente de la Dirección Administrativa, la Dirección de Patrimonio Cultural y Segura EP, entidad responsable de la vigilancia en el perímetro.
En el último año se ejecutaron labores como la impermeabilización de cubiertas, pintura general en fachadas y pasajes, tratamiento de fisuras y mantenimiento mensual de ascensores, dentro del plan continuo de conservación del edificio.









