Colores, risas y corazones invadieron la calle Panamá este sábado, transformando uno de los destinos más turísticos de la ciudad en un espacio de creatividad y celebración. Familias, parejas y amigos disfrutaron de talleres de arte, actividades románticas y experiencias que combinaron diversión y conexión, en un ambiente pensado para vivir un feriado único.
En el Museo Nacional del Cacao, parte de la agenda cultural de San Valentín, se desarrolló un taller creativo que invitó a los participantes a retratar simbólicamente a otros a través de colores, gustos, aficiones y rasgos de personalidad. Para los grupos familiares, la actividad se desarrolló en cadena: un integrante dibujaba a otro, generando espacios de diálogo, reflexión y conexión entre quienes compartían el ejercicio.
“La actividad es muy bonita e interesante y es un lugar muy hermoso, el Museo del Cacao”, comentó Stefano Luque, quien asistió con su familia. El taller tuvo dos bloques de 30 personas cada uno, en un museo que recibe entre 3.500 y 4.000 visitantes al mes, consolidándose como un punto cultural de referencia en la ciudad.
A solo pasos, en la calle Luzarraga frente al Rincón Mágico, la reina de Guayaquil, Abby Riqueros, invitó a las parejas a interactuar con un mimo, recibir una rosa, prometer respeto y tomarse fotografías frente a un corazón de flores. “Nuestra ciudad tiene muchísimos lugares maravillosos, uno de ellos es esta, la calle Panamá. Vamos a tener un concierto el domingo en Sauces y el lunes y martes en el Malecón, así que, caigan a Guayaquil, vengan acá que, acá está todo. Yo me voy a quedar aquí”, señaló Riqueros.
Katherine Camacho, quien asistió acompañada de su hija de 5 años, celebró la iniciativa: “Pienso que es algo muy importante, así uno puede sacar a los niños sin miedo (…) super lindo que te animen a sacarte una foto y a tener un recuerdo de ese día”.
Con estas acciones, la ciudad refuerza su propuesta turística, ofreciendo espacios seguros, culturales y familiares que dinamizan la economía local y enriquecen la experiencia de quienes llegan durante el carnaval. Actividades como estas destacan el talento, la creatividad y la hospitalidad de Guayaquil, consolidándola como un destino que celebra el arte, la cultura y la vida en comunidad.














