La ciudad fue el mejor plan de Carnaval para miles de familias. Guayaquil registró una jornada entretenida y tranquila en sus principales destinos turísticos, con espacios públicos activos y en condiciones adecuadas para el encuentro ciudadano.
En el Malecón 2000, el área de juegos infantiles se llenó de padres jugando con sus hijos o fotografiándolos para no olvidar el momento. Los menores se divirtieron en las coloridas estructuras recreativas. "Este es el lugar emblemático de la ciudad. Siempre venimos para acá. Como buena guayaquileña, el Malecón no se puede dejar de visitar", aseguró Julia Alejandra, quien acudió con su esposo y sus hijos.
En las escalinatas del cerro Santa Ana, turistas locales y extranjeros ascendieron los 444 escalones hasta el faro. Durante el recorrido apreciaron los murales incorporados como parte del proceso de revitalización artística y turística ejecutado por la administración municipal, lo que fortalece el atractivo cultural del sector.
La jornada transcurrió con un ambiente similar en el Parque Samanes, donde predominó la convivencia familiar y el contacto con la naturaleza. Jessica Jácome acudió con sus hijos. "Es completo para pasear con la familia, respirar aire fresco, sacar a los perritos a dar una vueltita, que los niños jueguen en bicicleta o a la pelota. Trajimos snacks y agua para compartir; es algo diferente", aseguró. Sobre el estado del parque añadió que "se ve bonito todo, el césped está muy bonito, todo cuidado. La verdad es que se ve todo limpio".
Así se vivió el feriado para miles de guayaquileños: sin salir de la ciudad y con todo lo necesario para disfrutarla.

















