La política cultural de Guayaquil atraviesa una etapa de expansión y recuperación que se refleja en cifras, obras y reconocimientos inéditos para la ciudad. Durante la actual administración, la infraestructura cultural municipal no solo amplió su cobertura, sino que revirtió años de deterioro institucional, fortaleciendo el acceso ciudadano y la gestión del patrimonio histórico.
El acceso a museos y a la Biblioteca Municipal creció un 150% frente a administraciones anteriores. Mientras que en el mejor año previo se registraron 82.000 usuarios, para 2025 la cifra alcanza los 205.000 beneficiarios, resultado de la recuperación de espacios culturales, mejoras en la infraestructura y una programación sostenida que amplió la presencia de públicos diversos.
Este proceso tiene como uno de sus ejes la recuperación del Centro Cultural Olmedo, hoy reactivado como un espacio clave para la vida cultural de la ciudad. La intervención permitió rescatar un inmueble que estuvo en riesgo de convertirse en bodega o espacio comercial, devolviéndolo a su vocación pública como escenario para activaciones artísticas, gestión cultural y encuentro ciudadano. Para esta obra, el Municipio de Guayaquil ejecutó una inversión de USD 4 millones, mediante una expropiación de mutuo acuerdo, fortaleciendo además la memoria cívica vinculada a la avenida Olmedo y la Plaza del Bicentenario, en articulación con el Museo Municipal.
En paralelo, la ciudad avanzó en la protección de su patrimonio documental. Más de 9.000 libros antiguos que permanecían embodegados fueron rescatados, dando origen al Fondo José Joaquín de Olmedo. La colección reúne ediciones históricas de autores como Miguel de Cervantes, así como documentos fundamentales de la historia local con hasta 400 años de antigüedad, que hoy cuentan con condiciones adecuadas de preservación y acceso público.
Por primera vez, la Alcaldía asumió de manera formal las competencias patrimoniales, con la elaboración de la primera Ordenanza de Gestión Patrimonial de Guayaquil, prevista para aprobación en enero, a más de cuatro décadas de la primera declaratoria patrimonial de la ciudad. Este instrumento establece un marco técnico y normativo para la protección, gestión y puesta en valor del patrimonio local.
La consolidación de esta política cultural alcanza un hito internacional. Guayaquil obtuvo su primera declaratoria de patrimonio cultural internacional por parte de la UNESCO, a través del programa Memoria del Mundo, por el manuscrito original “La victoria de Junín: Canto a Bolívar” de José Joaquín de Olmedo, custodiado en la Biblioteca Municipal, situando a la ciudad en el mapa del reconocimiento patrimonial global.












