Cada fin de semana, el Parque de la Ferroviaria, en la ciudadela homónima, se transforma en un punto de encuentro comunitario. Desde tempranas horas, decenas de personas acuden atraídos por los talleres gratuitos de pintura y danza afro, impulsados por la unidad municipal ZUMAR del Municipio de Guayaquil.
En las caminerías y áreas verdes, los más pequeños participan en dinámicas recreativas, mientras los adultos mayores aprovechan las máquinas biosaludables. Este ambiente activo y familiar fortalece la convivencia y el uso saludable del espacio público, de acuerdo a la visión del alcalde Aquiles Alvarez.
El grupo Scout Prometeo #9, que utiliza el parque como sede permanente, trabaja con diez jóvenes de entre 7 y 21 años. “La idea es que desarrollen habilidades como el liderazgo, creatividad, trabajo en equipo y que se cree un ambiente social para ellos”, explicó Jorge García, representante del grupo.
Rafael Suárez llegó al parque con su nieto Pablo Larenas, de 11 años, para participar en el taller de pintura ofrecido por ZUMAR (a través de su cuenta @zumargye). “Eso es lo magnífico del Municipio: que mantenga todos los parques para que niños, jóvenes y adultos puedan disfrutar de la naturaleza, que es lo máximo”, comentó emocionado.
En las canchas de fútbol y tenis, grupos deportistas se turnan para practicar. Las áreas recreativas lucen cuidadas, con jardineras y árboles que reciben constante mantenimiento por parte de la empresa pública municipal Parques EP.
Mantener habilitados y activos estos espacios públicos es una de las razones clave por las que Guayaquil fue designada Capital Americana del Deporte 2026. El Parque de la Ferroviaria se consolida como ejemplo de cómo el deporte, la cultura y la recreación promueven inclusión, salud y unión vecinal en la ciudad.











