Cientos de personas eligieron Playa Varadero como destino para disfrutar del feriado de Carnaval, convirtiendo este espacio municipal en uno de los puntos de mayor concentración turística en la vía Playas–Posorja, a una hora y media de Guayaquil. La masiva afluencia no solo llenó la playa de familias y grupos de amigos, sino que también impulsó de manera directa la actividad comercial del sector.
El balneario, que combinó acceso al mar con una feria de emprendimientos y una robusta oferta gastronómica integrada por 22 locales, se convirtió en un escenario de dinamización económica. Mariscos, platos tradicionales y preparaciones típicas fueron parte de la propuesta que atrajo a quienes buscaban una alternativa organizada y accesible para celebrar.
Germanía Apolinario, propietaria de uno de los establecimientos, destacó la alta demanda registrada durante el feriado y detalló los platos más solicitados. “El arroz marinero, corvina entera y cazuela (…) los precios van desde 7, 8, 9 o 10 dólares según lo que elijan”, manifestó, mientras atendía a comensales que ocupaban de manera continua las mesas del lugar.
Desde Guayaquil, María Fernanda Buraye llegó junto a seis familiares para compartir la jornada y recorrer la feria instalada en el balneario. La gran concurrencia no restó comodidad a la experiencia. “Es muy cómodo para la persona que visita, para el turista (…) me parece muy bien que se activen estas ferias de parte del Municipio ya que promueven el comercio”, expresó.
La programación también incluyó actividades recreativas en el extremo sur de la playa, donde una carpa con música animó a decenas de asistentes a sumarse a dinámicas familiares. Doménica Nieto participó junto a tres familiares y resaltó el ambiente organizado y seguro. “Ha habido agentes municipales, de Guayaquil y todo tranquilo, la verdad. Estamos jugando muy bien”, indicó.
Durante el feriado, Playa Varadero evidenció cómo el turismo masivo puede traducirse en oportunidades para emprendedores locales, generación de ingresos y espacios de recreación segura. El flujo constante de visitantes confirmó el posicionamiento del balneario como uno de los destinos preferidos para vivir el Carnaval en un entorno familiar y organizado.














