El crecimiento de un emprendimiento también se mide por su capacidad de reinventarse. José Rodríguez y Lilibeth Macías lo tienen claro. La semana pasada dieron un nuevo paso en ese camino al culminar su formación como bartenders en el Centro de Capacitación Continua Amazonas, donde obtuvieron sus certificados y abrieron la puerta a nuevas oportunidades para su negocio.
Su historia comenzó en 2022, durante sus prácticas de gastronomía en un hotel de la ciudad. Fue en ese espacio donde descubrieron que sus talentos se complementaban: ella en repostería y él en cocina nacional. De esa conexión nació Mikuna, una propuesta enfocada inicialmente en pastelería y servicios de catering para eventos.
“Creamos la marca como tal, pero no tenía mucho alcance”, recuerda Lilibeth Macías. “Empezamos con pastelería y poco a poco ofrecimos nuestros productos. No contábamos con un taller para catering, pero fuimos avanzando, comprando implementos y consolidando nuestra base”, dijo.
Lo que empezó con recursos limitados fue tomando forma gracias al esfuerzo constante. En la planta alta del hogar de José Rodríguez acondicionaron su propio espacio de trabajo, donde hoy producen postres, bocaditos y, más recientemente, cócteles. Cada herramienta adquirida ha sido parte de un proceso sostenido de crecimiento. “Hemos juntado nuestros conocimientos en repostería y cocina caliente, y crecido poco a poco. Luego implementamos el catering y los bocaditos, y ahora sumamos la coctelería gracias a las capacitaciones. La idea es tener un servicio más variado”, destacó Rodríguez.
La incorporación de la coctelería no es un detalle menor. Su reciente formación les permitió dominar entre 50 y 60 recetas, incluyendo clásicos como mojitos, paloma, vodka collins y destornillador. Además, fortalecieron técnicas esenciales como el uso del shaker, el macerado, la preparación directa, así como la correcta medición y presentación de bebidas.
Hoy, Mikuna amplía su propuesta y fortalece su presencia a través de plataformas digitales como Instagram y Marketplace, acercándose a nuevos clientes y consolidando su marca en el mercado local.
Con esta nueva etapa, José y Lilibeth ratifican su visión de crecimiento. “No queremos quedarnos estancados”, coinciden. Su apuesta es clara: integrar a su oferta la coctelería junto a la pastelería y los bocaditos, y proyectarse hacia el catering ejecutivo.
Su historia refleja cómo la capacitación continua puede marcar la diferencia, impulsando a los emprendedores a evolucionar, innovar y transformar sus ideas en oportunidades reales.









