No utiliza tinta. En lugar de imprimir letras visibles, perfora el papel y crea puntos en relieve que pueden leerse con los dedos. Así funciona la primera impresora braille a cargo de una biblioteca pública 100% dedicada a la difusión cultural en la ciudad, un avance que fortalece el acceso equitativo a la lectura para personas con discapacidad visual.
La incorporación de esta tecnología forma parte de la planificación del Municipio de Guayaquil para consolidar una ciudad más inclusiva, atendiendo una demanda histórica de la comunidad no vidente y garantizando su acceso a bienes y contenidos culturales.
Joaquín Moscoso, jefe de la Biblioteca Municipal, explicó que esta herramienta permitirá ampliar el fondo bibliográfico disponible en sistema braille para el público. La iniciativa se sustenta en el Tratado de Marrakech, adoptado en el marco de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, que permite la reproducción de obras en formatos accesibles, sin fines comerciales, con el propósito de garantizar el acceso a la lectura para personas ciegas o con discapacidad visual.
“Una de las primeras impresiones que estamos haciendo es de poetas como Medardo Ángel Silva. La Constitución Política del Estado establece el derecho a acceder a bienes y contenidos culturales, repositorios como bibliotecas, como archivos culturales”, estamos facilitando ejercer ese derecho, resaltó Moscoso.
Miguel Escalante, abogado no vidente, recuerda que en su época universitaria se apoyaba en amigos y familiares para que le lean los textos educativos. Ahora, esta impresora facilita el acceso al conocimiento para quienes deseen superarse “Es muy importante por el beneficio directo a la persona y por el aporte a la cultura (…) Esta impresora es un logro y un acierto total”, dijo.
Desde la sala braille, el coordinador (e) Danny Caicedo destaca el impacto social de esta implementación. “Abre muchas puertas, ya que la accesibilidad y la inclusión, se vive y se practica día a día en Guayaquil a través de la administración que está llevando nuestro alcalde Aquiles Alvarez”, aseguró.
Con esta incorporación tecnológica, la Biblioteca Municipal no solo amplía su oferta cultural, sino que reafirma el principio de que la lectura es un derecho y no un privilegio, consolidando espacios públicos que promueven igualdad de oportunidades y participación plena en la vida cultural de la ciudad.








