La reconfiguración geométrica de la avenida Narcisa de Jesús avanza con cambios en carriles, retornos y señalización, como parte de una obra que busca reducir los niveles de siniestralidad en uno de los corredores más transitados del norte de Guayaquil.
La avenida fue inaugurada en 2006 como una autopista. Sin embargo, con el paso de los años, el crecimiento poblacional, las nuevas urbanizaciones, los comercios y los locales de atención al público transformaron completamente su entorno, hasta convertirla en una vía urbana.
Aunque su funcionamiento cambió, su diseño seguía respondiendo a una vía rápida. Esta diferencia entre el uso real y la forma en que estaba construida provocó que, durante años, la Narcisa de Jesús concentrara altos niveles de siniestralidad. De ahí surge la necesidad de rediseñar esta vía para adaptarla a su condición actual.
Esta obra, ejecutada por la Dirección de Obras Públicas del Municipio de Guayaquil, contempla varios tipos de intervenciones:
Carriles laterales de servicio
La vía siempre contó con dos carriles de servicio por sentido, y ese número se mantiene. Lo que se redujo fue el ancho de cada carril: ahora tendrán 3,20 metros, una medida estándar internacional para avenidas urbanas principales.
Es la misma dimensión que tienen los carriles laterales de avenidas como Domingo Comín, Francisco de Orellana, De las Américas o Barcelona. Las normativas internacionales no recomiendan carriles laterales más amplios en avenidas cuyo límite de velocidad es de 50 km/h.
Reubicación de cambios
De las 32 incorporaciones o puntos de cambio de carril existentes en la avenida, 9 representaban una situación de riesgo, por lo que fueron eliminados, mientras que 23 fueron reubicados, ya que se encontraban muy cerca de entradas y salidas de urbanizaciones, curvas, centros comerciales y giros en U.










