La transformación vial más importante que haya recibido Ciudad de Dios avanza a paso firme. En este populoso sector del noroeste de Guayaquil, más de 26 kilómetros de calles internas se rehabilitan para devolver movilidad, seguridad y condiciones dignas a más de 25.000 habitantes de la parroquia Pascuales.
Con un avance del 65%, los trabajos cambian por completo la realidad de una zona que permaneció relegada durante décadas. Este jueves, el alcalde Aquiles Alvarez recorrió la cooperativa para constatar el progreso de la obra, cuya inversión bordea los 2,2 millones de dólares. Junto a moradores y dirigentes barriales verificó la colocación de pavimento asfáltico y la instalación del sistema de alcantarillado pluvial que eliminará las inundaciones que afectaban a las partes bajas en temporada de invierno.
“Nosotros estamos interviniendo más de 50 calles internas, buscando darle vida digna a la gente y acá estamos. Usted está constatando que acá jamás ha habido obra, vamos a arreglar una cancha también y poco a poco vamos a ir conquistando espacios que han estado totalmente olvidados”, señaló el Burgomaestre durante el recorrido.
Las fases de reconformación del terreno y nivelación de la base ya fueron ejecutadas, mientras que actualmente se desarrolla la etapa final de pavimentación. El contraste es evidente para los vecinos, que recuerdan que en administraciones anteriores únicamente se atendían las vías por donde circulan las líneas de buses 161, 163 y 70. La intervención también impulsa la economía local al generar alrededor de 500 empleos directos e indirectos.
Los habitantes destacan el cambio: calles antes convertidas en lodazales hoy permiten la circulación segura de peatones y vehículos. Niños, adultos mayores y residentes en general experimentan una mejora sustancial en su movilidad diaria. Bella Suárez, del Consejo Barrial Simón Bolívar, resume años de espera: “Esto era lodo, no se podía caminar, los carros no entraban, sufríamos mucho en la necesidad de las calles, las carreteras (…) gracias al alcalde Aquiles Alvarez, se está haciendo posible este proyecto de podernos ayudar aquí en el sector, estamos muy agradecidos”, afirmó.
Esta intervención no solo resuelve rezagos estructurales; representa un punto de inflexión en la atención municipal a los barrios populares y devuelve esperanza a una comunidad que por años esperó ser escuchada.












