Las intensas lluvias propias del invierno han incrementado la preocupación ciudadana por el estado del arbolado urbano y el riesgo de caídas de ramas o árboles. Ante este escenario, el Municipio de Guayaquil, mediante Parques EP, ejecutó durante todo enero un plan intensivo de poda formativa y preventiva en distintos sectores de la ciudad.
Hasta la cuarta semana de enero de 2026 se registraron 9.082 podas realizadas por administración directa, casi el doble de las 4.637 intervenciones contabilizadas en diciembre de 2025. Este incremento responde a la intensificación de trabajos durante la temporada invernal, cuando la humedad del suelo, los vientos y el crecimiento acelerado del follaje aumentan la probabilidad de desprendimientos.
Las labores priorizaron la eliminación de ramas en riesgo y la reducción de interferencias con luminarias, señalética vial y cableado aéreo, acciones que contribuyen a prevenir incidentes en la vía pública. De manera complementaria, el mantenimiento del arbolado ayuda a controlar criaderos de mosquitos y a mejorar las condiciones sanitarias en las zonas intervenidas.
La extracción de árboles se ejecuta únicamente en casos puntuales y tras evaluaciones técnicas especializadas, cuando se trata de ejemplares muertos o en estado necrótico que ya no responden a tratamientos fitosanitarios, como la endoterapia, y representan un riesgo para peatones, conductores o bienes privados. Estos árboles son reemplazados por especies nativas sembradas en los mismos sectores.
En enero, los trabajos se desplegaron en el norte, centro, sur, oeste y zona perimetral de Guayaquil, incluyendo ciudadelas como Kennedy Norte, Alborada, Garzota, Urdesa, Los Ceibos, Sauces, Samanes, Guasmo, Pascuales, Flor de Bastión y Portete, así como en avenidas de alta circulación y espacios emblemáticos como Parque Samanes, Malecón, Guayarte y Cerro Santa Ana.
Como resultado del mantenimiento ejecutado, se retiraron 2.932 metros cúbicos de material vegetal. Desde el Municipio se informó que cada intervención se complementa con acciones de reposición y multiplicación de árboles, priorizando especies nativas, para fortalecer la cobertura vegetal y consolidar un arbolado urbano más seguro y sostenible para la ciudad.














