La pasión del fútbol y el lenguaje del arte se encontraron en la cancha frente a la hinchada de uno de los equipos más representativos de Guayaquil. La Orquesta Filarmónica del Municipio, junto a la banda de rock Droz, presentó una propuesta musical cargada de identidad y emoción durante la Noche Amarilla del Barcelona Sporting Club.
Con 70 músicos bajo la dirección del maestro Manuel Campos, la Filarmónica se fusionó con guitarras eléctricas, bajo y batería para interpretar canciones arraigadas en la memoria de la hinchada y cantadas de principio a fin desde las gradas. El tema “Barcelona Soy Yo” expresó el vínculo personal que muchos hinchas sienten con el club; “Sangre de Campeón” evocó historia y carácter; mientras que “Ídolo” reafirmó una devoción que atraviesa generaciones.
Los arreglos sinfónicos y la fuerza del rock se alinearon con el cántico popular, mientras la iluminación y los fuegos artificiales acompañaron los momentos más intensos.
El maestro Manuel Campos resaltó la intensidad del momento vivido frente al público. “Completamente emocionados. Es indescriptible la sensación que se siente estar siendo partícipe de la noche amarilla, ochenta mil personas cantando, coreando, es indescriptible. Estamos muy contentos de esta fusión y, bueno, se vienen muchos otros regalos para Guayaquil”, expresó.
Para Bernardo Henriques, vocalista de Droz, lo ocurrido marcó un hito tanto personal como colectivo. “Es histórico lo que acaba de pasar para nosotros, para Barcelona, para la gente de la ciudad, porque es la primera vez que, ante tanta gente, se da una fusión filarmónica con rock, aceptada por tantos, gritada por tantos y cantada por todos”, señaló tras la presentación.
Campos explicó además que este tipo de propuestas forman parte de una búsqueda artística constante para acercarse a distintos públicos. “La Orquesta está en una completa innovación de buscar nuevos estilos, nuevas fusiones. Ahora con el rock, la semana pasada con salsa, después vamos con tango. Pero todo esto en función de que el público guayaquileño se sienta identificado con que tiene una filarmónica diversa para todos los gustos musicales”, indicó.
La presentación concluyó entre aplausos, confirmando que la música sinfónica puede dialogar con la identidad futbolera y quedar marcada en la memoria ciudadana.










