El Concejo Municipal de Guayaquil, presidido por el alcalde Aquiles Alvarez, guardó un minuto de silencio en memoria de Juan Gregorio Garcés Lucas, entrenador de fútbol que falleció tras recibir una descarga eléctrica en una cancha del Parque Samanes, el pasado 20 de enero. El acto se desarrolló como una manifestación pública de respeto y solidaridad con el fallecido y su familia.
Durante su intervención, el Burgomaestre asumió la responsabilidad de la administración municipal por lo ocurrido, expresó su profundo pesar y pidió disculpas a los familiares de la víctima y a la ciudadanía. “Es culpa nuestra, siempre va a ser culpa nuestra y pedimos perdón por eso”, manifestó Alvarez, al recalcar que hechos de esta naturaleza no deberían ocurrir. Añadió que sería “muy tonto creer que nosotros quisiéramos que eso pase, nos duele”.
Además, informó que el Cabildo ha acompañado de manera permanente a la familia afectada y que el seguro del Muy Ilustre Municipio de Guayaquil ha cubierto todos los gastos relacionados. “Son cosas que pasan, nosotros no nos escondemos, estamos dando la cara”, afirmó.
Asimismo, aclaró que versiones iniciales que atribuían el fallecimiento a un ataque epiléptico fueron descartadas tras la autopsia, la cual confirmó que la causa de la muerte fue una descarga eléctrica. “No le corremos a la responsabilidad, la responsabilidad es nuestra, es un problema nuestro, lo asumimos, pedimos disculpas y Dios quiera que no vuelva a pasar. No quiero echarle la culpa a nadie, asumimos la culpa”, reiteró.
Como parte de las acciones inmediatas, el Alcalde anunció medidas preventivas para evitar nuevos incidentes. “De momento, las canchas que están cerquita de esa malla, por una semana no van a tener actividades”, señaló, mientras se ejecutan revisiones y mejoras en la seguridad de las instalaciones deportivas municipales.






