Guayaquil vivió este domingo una nueva jornada de Ruta Centro, una iniciativa cultural y deportiva que desde marzo ofrece actividades familiares todos los domingos. En esta ocasión, la programación se enfocó en el Festival Guayaco, organizado por la Dirección de Patrimonio Cultural, con una agenda llena de arte, memoria y tradiciones populares.
La jornada se llevó a cabo en la Plaza de los Teatros de la Calle Panamá y abrió con el Festival Danzante, que por el mes de noviembre adoptó la temática de leyendas populares.
Cuatro grupos de escuelas de baile participaron en escena, entre ellos un elenco que recreó la leyenda de Cantuña: primero, el pacto entre el albañil y Satanás; luego, 30 niñas con tutú rojo danzaron simbolizando la construcción de la iglesia.
La puesta en escena incluyó además una representación de La Masacre Obrera, a cargo de los guías del Museo Municipal.
La música fue otro de los ejes del domingo, con la presentación del trío del Museo de la Música Julio Jaramillo y del coro infantil dirigido por Beatriz Gil, conformado por niños de entre 8 y 12 años. Posteriormente, el público disfrutó de Santa Perdida, obra dirigida por Héctor y Andrés Garzón, reconocidos por sus más de 40 años de trayectoria en el mundo del teatro y la actuación.
El arte infantil también tuvo un espacio destacado con el concurso Ponle Pinta a tu pesebre, en el que más de 30 niños de distintos sectores de Guayaquil pintaron pesebres de cerámica, aportando creatividad y color a esta actividad comunitaria.
Las familias resaltaron el valor cultural y social de la propuesta. “Porque los chicos aprenden de su cultura, se entretienen, y no andan en las calles haciendo cosas que no deben. Esto está bonito, de verdad que me gusta”, señaló Lourdes Torres, quien acompañó a su hija a una presentación de baile.
Para Roxana Casanova, madre de uno de los participantes del concurso de pintura, estas actividades fortalecen la identidad, el tiempo en familia y la recuperación de la ciudad. “Es algo muy bonito, algo recreativo para los chicos. Esta es una manera de fomentar que los chicos tengan algo muy bonito en su cabeza y no anden en cosas malas. Queremos que hagan más eventos como estos, que no se pierda la tradición de nuestra querida ciudad y que sigamos siempre con nuestros chicos, apoyándolos en todo”.


















